Wednesday, November 21, 2012

Un Templo Deseado

Desde el inicio de los tiempos Dios ha dado específicas instrucciones para el diseño de sus creaciones.  El pone esmero y tiempo en las cosas El quiere/desea edificar/construir. Cuando formo la tierra y el universo El lo hizo con tiempo y delicadeza. El tomaba su tiempo en todo lo que creaba o edificaba. La Biblia nos dice “y todo era bueno.”  Tanto el hombre como la mujer tuvieron un diseño diferente, en todo sentido de la palabra. El puso empeño y sutileza en esa creación.  El éxodo de su pueblo fue planeado y meditado.  El Arca de Noe tuvo sus estipulaciones y propósito.  El Arca del Pacto; el Tabernáculo; el Templo, y todas sus otras obras fueron planeados y diseñados por El mismo. El trazo minuciosamente desde las fragancias, colores, tipos de madera, aceites, utensilios, etc.  Todo fue diseñado por el Diseñador para ‘MORAR ALLI.’
Nuestro Dios no mora en cualquier lugar. El mismo elige, separa, edifica, moldea, limpia, y santifica los lugares/templos donde desea y anhela morar.  El envío a Su Hijo Jesucristo para que con Su sangre la humanidad fuera limpia. Luego envío Su Espíritu Santo para santificarnos. De esta manera El lo planeo para que pudiéramos ser templo de Su morada.  Somos “templo del Espíritu Santo.” La sangre de Cristo nos limpia de todo pecado. Somos santificados por La Palabra por medio del Espíritu Santo. Este proceso nos permite testificar de Cristo a otros para que crean en El por nuestro vivir.  Sin el proceso de Santificación nunca podremos testificar de El. Sin santificación no tendremos parte con El.  Parte con El en el sentido de que El more en nosotros.   

El libro de Levíticos es un libro que resalta la santidad según Dios. Este libro debe ser leído por todo cristiano. Esto evitaría la individualización del significado de ‘santidad’. Dios es el mismo ayer, hoy y para siempre. Su definición de santidad no se altera ni acomoda a los tiempos. En este libro, Dios es muy, pero muy especifico diferenciando lo impuro de lo santo. El es claro exponiendo lo abominable y lo que detesta. Deseando que Su pueblo se aleje de todas practicas abominables. La Biblia es clara cuando dice “sin santidad nadie vera al Señor.”  Igualmente, nuestro cuerpo debe permanecer puro, limpio, en santidad para que el Espíritu de Dios more en el. Dios no puede morar en un templo o un cuerpo impuro. El desea morar en nosotros, no solo estar con nosotros pero morar en nosotros, pero El no puede morar en templos sucios, impuros, contaminados por el pecado.
¿Que deseas tu hermano en la fe?
¿Deseas ser un templo para el pecado o ser un templo para Dios?
El tiempo de decisión es hoy.  La venida de nuestro señor Jesucristo esta cerca. No hay más tiempo para desperdiciar en cosas vanas. No hay mas tiempo para saciar la carne/el cuerpo. Ya es tiempo de solo anhelar andar en el espíritu.  La santificación es una decisión y un proceso. El proceso de santificación empieza cuando decidimos decirle si a Dios y no al pecado. El deseo de nuestro Dios es que TODOS lleguemos a la medida de Su Hijo. El esta esperando que Su pueblo decida por El para derramar Su gloria de una manera sobrenatural.  Cantamos “yo quiero ver Tu gloria” todo el tiempo, pero debemos entender que para que eso suceda el pueblo, la iglesia debe estar en un andar espiritual…andando en el espíritu.  Si recordamos, cuando los discípulos se reunieron en el aposento alto, ellos estaban orando; estaban “unánimes” en coinonia espiritual. Ellos estaban en la expectativa de la promesa Jesucristo le había hecho… ¡La llegada del Espíritu Santo a sus vidas! De igual manera debe estar la iglesia de Jesucristo si en realidad desea ver la gloria del Padre en la congregación de los santos y en sus vidas!

No comments:

Post a Comment